Edicion280 del 28/07/2008
 

 

Archivo Vivir la UNAB - Edicion280 - "Educación técnica no es el hermano menor", manifiesta experto chileno


"Educación técnica no es el hermano menor", manifiesta experto chileno

Por Pastor Virviescas Gómez

El profesor chileno Martín Miranda Oyarzún vino a Bucaramanga inquieto por conocer de cerca la articulación de la formación técnica y tecnológica a través de las alianzas que coordina la UNAB, un tema que se viene discutiendo en América Latina desde hace una década y en el que la Universidad es pionera.

“He visto con mucha admiración lo que han hecho en Santander, que es significativo y muy distinto a lo que se hace en otros lugares”, dijo este especialista en educación, quien se ha desempeñado como coordinador nacional de diseño curricular y de educación media técnico-profesional en el país austral.

Vivir la UNAB dialogó con Miranda Oyarzún, un experto consultor de los bancos Mundial (BM) e Interamericano de Desarrollo (BID), que en la actualidad asesora a los Gobiernos de Guatemala, Panamá, Costa Rica y El Salvador, y quien atendió la invitación de UNAB Virtual para asesorar las alianzas estratégicas de UNAB Tecnológica, dependencia que lidera el proceso de las bolsas concursables con las alianzas -una oferta pedagógica en ámbito virtual- y está en la tarea de proponer nuevos programas técnicos y tecnológicos de acuerdo con los requerimientos de los sectores productivos de la región y del país.

 ¿Qué es lo que más le llamado la atención de la experiencia local?

El haber logrado juntar al mundo productivo con el mundo educativo, el hacer dialogar a diferentes niveles, el abrir un espacio en la universidad a la educación técnica que antes no se aceptaba y el rigor con el que he visto están trabajando todas las alianzas, porque lo están haciendo contra el tiempo y en algunos casos con muy buenos casos previsibles.

 Se refiere al paso de la teoría a la búsqueda conjunta de soluciones para una región.

La universidad nuestra en América Latina fue entrando en una progresiva etapa en los últimos 30 ó 40 años de un academicismo excesivo, pero el mundo de hoy obliga a que la educación sea por vías de progreso. Las universidades ahora tienen que aceptar que la educación se hace de una manera distinta y esa es una de las cosas interesantes que estamos viendo en Colombia, donde la universidad está abriendo el espacio para que la educación técnica sea el comienzo de una carrera académica o para abrir las puertas desde el mundo académico hasta la educación técnica y no mirarla como un hermano menor.

 Y de paso dejar atrás esa entelequia de que todos tienen que ser ‘doctores’.

En la sociedad actual ya no importa el título que uno tenga; lo que importa es que sea competente. A la sociedad del pasado le preocupaban los títulos; la de hoy día reconoce la competencia de una persona para hacer una tarea o para dirigir un proceso. Entonces, ya no saco nada con tener títulos y honores si soy incompetente.

 ¿Los profesores de hoy están al tanto del reto de las nuevas tecnologías? ¿O esa tarea es mejor dejársela a las nuevas generaciones de docentes?

Yo soy viejito y he entrado en el mundo de las nuevas tecnologías, así que el mío es un testimonio de que sí se puede. Me ha sido más difícil que a la gente joven porque ellos nacieron con la tecnología, mientras que yo la vine a tomar cuando tenía 40 años. Es muy diferente pero posible. Ahora, los jóvenes que llevan la tecnología en su piel y en su cultura, están haciendo cosas más significativas.

Pero hay algún peligro en la incorporación de todas estas novedades tecnológicas y es que muchas veces la tecnología ser incorpora como un bien en sí, aunque la tecnología es un instrumento para otra cosa y se ha perdido -tal vez porque los viejos no hemos sido capaces de traer la reflexión pedagógica que requería esto- hacer de la tecnología un instrumento y no un medio en sí. La tecnología permite, por ejemplo, que se acceda al conocimiento de manera distinta a como se hacía 30 años atrás, pero eso no significa que la gente haga buen uso del conocimiento.

 ¿Entonces el profesor que lleva video-proyector, computador y no se qué más cosas al salón de clase no está garantizando nada?

No, a lo mejor está haciendo un circo. Incluso la clase magistral, tradicional, tan vapuleada, todavía sigue teniendo su sentido, lo que pasa es que un recurso muy difícil de manejar porque hoy día mantener cautivo a un auditorio por más de 20 minutos hay que tener herramientas histriónicas, por decirlo de alguna manera, pero tampoco habría que desecharla porque no es una contradicción.

Lo que sí cada profesor debe tener claro es que cuando lleve al salón cualquiera de los aparatos tecnológicos tiene que ponerlo en el contexto de que está buscando un aprendizaje y el aprendizaje no se da por la pura relación con el aparato tecnológico, sino que tiene que haber una mediación pedagógica.

 Los fanáticos de la Internet hablan maravillas y afirman que ha cambiado la vida del planeta. ¿Eso es cierto en países como Colombia con tanta inequidad en la distribución de la riqueza y zonas donde el Estado no hace otra presencia que con sus tropas?

No podría dar una opinión de Colombia, pero sí podría decir lo que veo en mi país. En Chile le ha cambiado la vida a la gente, pero allí la conectividad está asegurada. Por ejemplo, todas las escuelas públicas de secundaria tienen un laboratorio de computación de buen nivel y todos los chicos tienen acceso a eso.

Hoy estuve caminando por el centro de Bucaramanga y me encontré que había sólo un lugar donde había Internet. Si usted caminara por las poblaciones de Chile encontraría que hay tres o cuatro lugares. Me llamó la atención que hubiera uno sólo y estaba lleno. En Panamá, a la orilla de las universidades hay decenas de cibercafé, y pareciera que en Colombia no hay acceso tan fácil, aunque sí es barato. Otra cosa es que no sé si los salarios de los colombianos les permiten ingresar.

No cabe duda que la Internet le ha cambiado la vida a la gente. Las posibilidades que tengo hoy de comunicarme con mi casa utilizando el messenger o skype, antes ni me las imaginaba. Años atrás vine a Colombia y para poderme comunicar con mi casa tenía que esperar cuatro y cinco horas, si es que lo lograba.

 ¿Y de los contenidos que hay en la Internet a un joven le diría que allí está la verdad o le advertiría que la mitad es basura?

En la Internet mucha basura, pero también hay cosas relevantes y bibliotecas muy interesantes. El asunto es que hay que tener metodologías de trabajo y hay procesos. Existe lo que se llama la navegación orientada por Internet y hay páginas enteras de ideas de cómo hacerlo. Hay tecnologías que le permiten al alumno aprender a navegar en Internet y hacerlo más productivo, porque si no la persona entra a Google, puede ir a cualquier lado y pierde mucho tiempo en buscar la información, situación que no ocurre en la biblioteca donde hay catálogos.

La ventaja de la libertad que da Internet es que yo puedo consumir basura o conseguir arte, porque antes a mi me censuraban y ahora no pueden hacerlo. Este es un cambio grande en la vida de las personas. Antes me decían solamente puede ir al Museo de Louvre; ahora puedo ir al Museo de Louvre o a la pornografía. Eso es cosa de mi libertad y yo valoro eso.

 ¿Con las nuevas tecnologías desaparecerá el profesor de carne y hueso para convertirse en un tutor que el estudiante jamás conocerá?

¡Jamás! Por lo menos en la educación primaria no puede desaparecer. Es imposible que la educación primaria se haga por la Internet. Lo fundamental en la primaria es una actitud hacia el aprendizaje y ésta requiere de la relación con un adulto que lo esté ayudando. La familia cada día tiene menos tiempo, porque los padres están más ocupados, entonces esa educación no se hace en el hogar y tiene que haber una institución preocupada de eso.

Es probable que el maestro de secundaria tenga que transformarse mucho, pero en la primaria no. Lo cognitivo lo puedo hacer a través de Internet, pero lo actitudinal difícilmente porque requiere interacción con otro.

Ahora, si los maestros no cambian van a desaparecer por otra cosa, porque no han cambiado. Pero si cambian, van a seguir siendo útiles.

 ¿Por qué Chile, que está por encima de Colombia en ese aspecto, le ha apostado tan fuerte a la educación y la cultura?

Lo que ha ocurrido en Chile es que ha habido una política de Estado que se ha venido siguiendo persistentemente por 25 años, lo cual hace una diferencia muy grande con otros países y se ha ido avanzando progresivamente. Pero Colombia no está tan mal. Hay países donde se cambia la política educativa cada tres meses, en cambio en Colombia hay ciertas cosas que se han venido haciendo en el tiempo. También aquí se ha aumentado mucho la inversión en educación. En Chile los equipos técnicos del Ministerio han sido muy estables y no han cambiado con los gobiernos. Igualmente hay consenso nacional sobre lo que hay que hacer. La educación no está en la discusión política; la salud sí, pero en la educación hay consenso total y si hay que mandar una ley al Parlamento en educación, lo más seguro es que salga con consenso total.

Hemos tenido cuatro presidentes seguidos que le han dado una prioridad muy grande a la educación, que no es natural que ocurra, y que se han preocupado mucho y que han hecho mensajes hacia lo educativo. No creo que haya un país que tenga cuatro presidentes seguidos para los cuales la educación haya sido una prioridad. Son factores no replicables a otra realidad.

 ¿Por qué habla con tanta pasión de la educación?

El progreso de las personas está condicionado por la educación. Hoy día una persona que no tiene doce años de educación generalmente se queda con salarios malos, y el salario es la forma de beneficiarse de la vida. Ni las personas ni los pueblos pueden progresar si no hay educación. La política de obras públicas y la política económica son importantes, y habrá recursos humanos para mover a un país, pero también hay personas que tienen que ser felices.

 Y si le digo que en este departamento de Santander hay 75.000 seres humanos que no saben leer ni escribir.

Eso es una barbaridad en el mundo de hoy. ¡No puede ser!

[Arriba]

 
Invitado por UNAB Virtual, el profesor chileno y asesor de organismos internacionales, Martín Miranda Oyarzún, estuvo en Bucaramanga observando y asistiendo la formación técnica y tecnológica que se ofrece a través de UNAB Tecnológica.
/ FOTO PASTOR VIRVIESCAS GÓMEZ
 
El profesor chileno Martín Miranda Oyarzún reconoció el trabajo que adelanta la UNAB en abrirle nuevos espacios a la formación técnica y tecnológica.
/ FOTO PASTOR VIRVIESCAS GÓMEZ
 

La UNAB tiene un lugar en la Academia de la Lengua
Más información

Ulibro abre talleres para periodistas
Más información

La UNAB tiene 419 nuevos egresados
Más información

Se graduó de profesional a los 51 años
Un ejemplo a seguir
Más información

"Educación técnica no es el hermano menor", manifiesta experto chileno
Más información

¡Bienvenidos a la UNAB!
Más información

Congreso de Actualización Médica UNAB
El cáncer, en la mira de los especialistas
Más información

Congreso en Bogotá
Más información

Fotografía destacada
Más información

Homenaje a graduandos
Más información

Talento en el "Fashion week"
Más información

Píldoras
Más información